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TARRAGONA SOCIEDAD Los once días de fiesta de Santa Tecla comenzaron ayer con sonrisas, alguna lágrima y detalles. Sobre todo, muchos detalles. Si por la mañana, la estrella fue la diada castellera , por la tarde, el tradicional «¡Visca Santa Tecla! ¡Visca Tarragona!» que gritó el alcalde, Josep Fèlix Ballesteros, precedió a la tronada que encendió la mecha de la Festa. Poco antes, el salón de actos del ayuntamiento se había llenado para homenajear a los ‘teclers d’honor’ y al perpetuador de las fiestas, Rafael Lluís Rofes, portante de la Víbria y Diable Voramar del Serrallo. Entre los ‘teclers’ estaba el presidente de la Chartreuse, Jean-Marc Roget, en honor «al licor más natural del mundo, históricamente vinculado a las fiestas de la ciudad». Roget, en un tambaleante español teñido de acento galo, recordó que «si el Chartreuse es el licor más antiguo del mundo es porque Tarragona le ha permitido sobrevivir durante cien años». Un detalle histórico. E idiomático. El esfuerzo de Roget por hablar castellano fue breve pero encomiable.
El segundo ‘tecler’ de honor, Diari de Tarragona, por sus 200 años de vida. Su director, Álex Saldaña, aseguró que el «compromiso del periódico con la ciudad» seguirá vivo.
Y el tercer ‘tecler’, un comercio ‘de tota la vida’, Calçats Núria. La concejal de Cultura, Sandra Coloma, justificó el reconocimiento en que la tienda ha nutrido históricamente de ‘espardenyes’ a miembros del Seguici Popular.
Para Coloma, Calçats Núria es un ejemplo «de los que cuidan los detalles pequeños que hacen que las fiestas funcionen». El actual responsable de la tienda, Josep Maria Marsal hijo, tiñó por primera vez de emoción el salón de actos: «Este reconocimiento es un honor. Es un homenaje a mi padre y a mi madre, que falleció hace dos meses». El alcalde correspondió detalle a detalle. Al presidente de la Chartreuse le habló en un francés campechano que todo el mundo entendió: «Gracias por vuestra historia, trabajo y complicidad con nuestra ciudad». Y se fijó en que la corbata que llevaba Roget era de color verde. Como el Chartreuse. Ballesteros invitó a los presentes a una degustación del Chartreuse. «Pero sólo los mayores, no los niños». Para el Diari, elogios. «Sus extras de las fiestas de Sant Magí y de Santa Tecla son siempre esperados. En otros tiempos ya lejanos en que el programa no llegaba a todos, el que publicaba el Diari se usaba como programa de mano. Su esfuerzo por estar conectado a la ciudad está ligado a nuestra vida», dijo Ballesteros. Alabar a la prensa, otro detalle. Más detalles. Éste de ‘padrazo’: «Espero que mucha gente lea el Diari o lo lleve bajo el brazo, pero, niños –dijo dirigiéndose otra vez a los más pequeños– nunca os pongáis el Diari, u otro periódico, como sombrero. Poneos el sombrero de las fiestas, u otro, pero no algo que pueda encenderse».
Para la familia Marsal, de Calçats Núria, un detalle emotivo. Mirando a Josep Maria Marsal padre, dijo: «Tu mujer era la dulzura en la tienda, tu el ‘raonotes’, pero Calçats Núria siempre ha estado allí. Es un referente. Os llevo en el corazón y ahora más que nunca os queremos acompañar». Josep Maria padre susurró «Gràcies, Pep».
Textos tomados del periódico online diari de tarragona. com
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