Historia de Tarragona En 1129, el arzobispo de Tarragona, Oleguer Bonestruga, mediante un pacto feudo-vasallático, cedió la ciudad, como un principado eclesiástico, a un mercenario normando, Robert Bordet (también llamado Robert d'Aguiló), que había servido a las órdenes de Alfonso I de Aragón. El 14 de marzo de 1129, este caballero fue nombrado príncipe de Tarragona tr...