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TARRAGONA DEPORTES Una vez más, los de Ferrando veían como se le escapaban puntos en los minutos finales del partido tal y como le pasó ante Tenerife y Girona. Los locales salieron decididos a sentenciar pronto, pero se encontraron con un inspirado Eduardo. Lo intentó primero Campano por la banda derecha. El andaluz se internó en el área y su disparo fue repelido por el portero a córner. El lanzamiento de esquina fue rematado por Diop, que envió el esférico fuera rozando el larguero. El Huesca se defendió como gato panza arriba, eso sí, aprovechando sus escasas oportunidades de salir, sin volverse loco. Rodri lo intentó en jugada personal por la banda derecha. El centrocampista se internó en el área y su disparo, manso, fue detenido por Rubén sin problemas. Lo intentó nuevamente el equipo de Calderón a la media hora de juego, tras una jugada aislada. Sastre probó sorprender desde lejos, pero Rubén, muy atento, deshizo el peligro. A partir de ahí el juego se fue apagando poco a poco, y las llegadas al área volvieron a escasear. Tortolero lo intentó tras un córner antes del descanso. Por su parte el delantero Roberto hizo lo mismo para los visitantes, aunque de nuevo Rubén no tuvo problemas para parar. La segunda mitad empezó con una doble oportunidad para los de Calderón. Primero fue Roberto, que desde la frontal lanzó un disparo que Rubén despejó a córner con apuros. Tras el lanzamiento de esquina el balón salió muerto y de nuevo Rubén tuvo que detener sobre la línea de gol. La réplica para los locales llegó poco después, con una jugada de Campano por la derecha que centró a Jandro. Éste dejó de cabeza a Moisés, pero éste último estaba más ocupado en tirarse dentro del área, por lo que no llegó a un balón que debió ser gol. Ferrando tiró de banquillo para dar la vuelta a la situación y tener más llegada, y dio entrada a Víctor. Pero la tónica del partido continuó siendo la misma, y los locales se mostraron incapaces de crear serio peligro contra la puerta de Eduardo ante la desesperación de la parroquia local. Sin embargo fue entonces cuando llegó el gol local. Campano cogió un balón en la derecha al que parecía no iba a llegar. El sevillano apuró hasta línea de fondo y centró a la frontal donde estaba Redondo, que de espectacular volea coló la pelota por la escuadra de la portería de Eduardo. Parecía que el partido quedaba sentenciado, pero faltaban, como siempre, los minutos finales fueron fatales para los locales. Un balón muerto que la defensa no supo despejar cayó en los pies de Roberto, que fusiló a Rubén. El marcador ya no se movería.
Textos tomados del periódico online diari de tarragona. com
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